A Nightmare On Elm Street
Reseña:
El cine de terror ha tenido muchos personajes entrañables, pero para un amante del género slasher, lo que vimos en A Nightmare On Elm Street nos dejó dos miedos: dormir y Freddy Krueger, siendo el segundo el más peligroso, pues nadie quiere encontrarse con ese sujeto en sus pesadillas.
¿De qué va?
Wes Craven, director de esta y otras joyas en el cine de terror, tenía claro lo que quería lograr y como impactar a la audiencia joven de los 80’s, así que creo la trama perfecta en uno de los lugares donde todos somos más vulnerables, los sueños.
Uno, dos, Freddy viene por ti.
Luego de varias noches sin dormir y una serie de pesadillas escalofriantes, Tina decide contarle a Nancy sobre los sueños que ha tenido con un sujeto tenebroso. Nancy, incrédula, asegura que ella también ha soñado con el mismo sujeto que su amiga, y que, aparentemente no conocen.
Sin embargo, tras un asesinato, Nancy concluye que el sujeto de sus pesadillas puede matarlos mientras duermen, obligándolos a no dormir nunca más y a descubrir quién fue Freddy Krueger y por qué los persigue.
¿Por qué ver?
Así que, si te animas a verla, esperemos que puedas dormir bien, y si te gustó, te recomendamos A Nightmare On Elm Street 3: Dream Warriors (1987).

Datos curiosos…
El significado real de Elm Street: Elm Street significa “calle del olmo” y es un nombre tan común que existe en casi todos los vecindarios de Estados Unidos; justamente por eso Wes Craven lo eligió para la calle más aterradora del cine de terror. Hay tantas Elm Street que el propio Craven vivió cerca de una, y hasta el asesinato de John F. Kennedy ocurrió en una Elm Street de Texas.
Inspiración en un caso real documentado: La historia de Pesadilla en la Calle del Infierno se inspira en un caso real que Wes Craven leyó en el periódico: el de un joven inmigrante en Estados Unidos que murió tras sufrir pesadillas recurrentes tan intensas que se privó del sueño para evitarlas. Aunque los médicos nunca identificaron la causa exacta, el caso no fue único: varios jóvenes murieron en circunstancias similares, alimentando la idea de que el terror podía matar en sueños.
Freddy Krueger y los miedos personales de Wes Craven: Freddy Krueger, el villano icónico de Pesadilla en la Calle del Infierno, está inspirado en los miedos de la infancia de Wes Craven. Su nombre proviene de un niño llamado Fred Krueger que le hacía bullying cuando era pequeño, una experiencia que el director transformó en venganza creativa. Además, la apariencia del personaje se inspiró en un hombre alcohólico con sombrero que solía observar a los niñxs del vecindario, una figura real que también aterrorizó a Craven.
La audición decisiva de Robert Englund: Antes de convertirse en Freddy Krueger, Robert Englund hizo todo lo posible por conseguir el papel del villano en Pesadilla en la Calle del Infierno. Durante la audición, se aplicó ceniza de cigarro con saliva debajo de los ojos para verse más cansado y perturbador, y como estrategia actoral decidió mirar fijamente a Wes Craven sin parpadear. La incomodidad fue tal que el director quedó convencido: Englund había nacido para aterrorizar al público.
El origen de las Final Girls del terror: La creación de dos de las Final Girls más icónicas del cine de terror se debe, en parte, a Jessica Craven, hija de Wes Craven. Tras ver La cosa del pantano (Swamp Thing, 1982), Jessica se quejó de que el personaje femenino era torpe y solo huía del monstruo, insistiendo en que las chicas también pelean. Según Heather Langenkamp, esa inconformidad influyó en la construcción de Nancy Thompson y, años después, en Sidney Prescott de Scream, redefiniendo a las protagonistas femeninas del terror en los 80 y 90.



